El poder de los hermanos es un tópico habitual de la historia universal. Con ejemplos internacionales, como los Ortega en Nicaragua, los Castro en Cuba, los Kim en Corea del Norte o los gemelos Kaczynski en Polonia. O en la Argentina, desde los Reinafé en Córdoba hasta los Menem y los Rodríguez Saá.
Pero lo de los hermanos Milei es diferente.
El poder detrás del Jefe. La racionalidad promedio siempre optó por interpretar metafóricamente a Javier Milei. Como traducir que “ama a los perros” cuando él cree que ellos lo asesoran en distintas disciplinas.
Con los dichos de Milei acerca del poder de su hermana ocurre lo mismo. Se sigue eligiendo pensar que son metáforas para que no entren en conflicto con la razón media.
El problema es que se trata del jefe de Estado más literal que gobernó el país.
Desde antes de 2023 viene sosteniendo que su hermana es “el Jefe”. Lo decía en privado y lo repetía en los reportajes. Antes de asumir, en un encuentro con importantes empresarios, lo reiteró cada vez que uno de ellos le hacía alguna propuesta: “Hablalo con Karina”. Al final, el empresario que había organizado la cita y mantenía una cordial relación con él, se quedó para hacerle entender que el establishment necesitaba verlo como líder excluyente y que sus continuas menciones a Karina podían desdibujar esa imagen. Su respuesta fue clara: “No, los que no entienden son ustedes, él es el Jefe”.
En privado y en público se encargó de explicar el origen de ese poder.
Es recordada la entrevista con Viviana Canosa en la que, entre lágrimas, lo definió así: “Moisés era un gran líder, pero no era bueno divulgando. Entonces Dios le mandó a Aarón para que divulgue. Bueno, Kari es Moisés y yo soy el que divulga. Soy solo un divulgador”.
También la calificó reiteradamente de “ángel” y en el documental realizado por el actual funcionario Santiago Oria (Pandenomics, 2021) pidió que ella apareciera con alas en sus espaldas para que se la viera, precisamente, como un ángel.
Puede que cueste aceptarlo, pero no hay metáfora en Milei. Es literalidad en estado puro.
Cada vez que asocia a su hermana con Moisés (según los textos bíblicos, fue el único humano que llegó a tener comunicación directa con Dios) lo que hace es repetir las escenas que les contaba a sus amigos más íntimos, reveladas por las investigaciones de la revista Noticias, y que él nunca desmintió: está convencido de que ella se comunica con Dios (a través de su fallecido perro Conan) y que fue así como le anticipó que llegaría a presidente.
La última revelación conocida fue que el “Uno” le adelantó que ganaría los comicios de octubre pasado, de acuerdo a lo que les confió a los evangelistas que por entonces lo visitaron en la Casa Rosada.
No se sabe si su hermana menor cree, de verdad, poseer la capacidad que se le atribuía a Moisés o si, como suponen algunos examigos, es la forma que encontró para contener la “emocionalidad importante” de su hermano (Bullrich dixit) y controlarlo.





